lunes, 11 de noviembre de 2013

SEAMUS HEANEY


En el siglo XIX, en una pequeña escuela de la campiña irlandesa, un maestro de escuela introduce a sus alumnos en el conocimiento del alfabeto estableciendo una relación entre las letras y las cosas que a los chicos les resultan familiares. Así, la letra A es como las vigas de una casa; la B, un par de gafas; la C como la luna nueva; la D, un arco sin flecha, etcétera.
En el siglo XXI, en la villa de Salinas, es realmente alentador encontrar un esfuerzo similar para introducir a los jóvenes en la palabra escrita, sus alegrías y beneficios, y el poder que tiene para enriquecer su imaginación y educación. La lectura en edades tempranas proporciona recuerdos que permanecerán con nosotros toda nuestra vida; puede también consolidar la lectura como un hábito de vida, y hacer de los libros un lugar donde podemos, con igual beneficio, perdernos o encontrarnos.
Los mejores deseos para este trabajo.
Seamus Heaney


Tenía esta entrada pendiente hacía tiempo, desde antes del 30 de Agosto de 2013, fecha en la que Seamus decidió buscar otras formas de hacer poesía.
Llevo ya varios años colaborando con la Biblioteca Alvarez Galán, de Salinas, Asturias, en actividades de animación a la lectura para niños, en concreto siete, desde que estaba embarazada de Hijo.
Recuerdo que la primera vez fue haciendo de árbol parlante, mágico y embarazadísimo colaborando con mi Prima y mis Sobrinas (un beso a las tres). Unas semanas más tarde hice mi primer cuentacuentos, con una Rosa aterrada porque estaba a diez días de dar a luz y con todo aquel barullo de niños se vió haciendo de partera entre los libros.
No hubiera sido una mala forma de llegar al mundo, de hecho Hijo tuvo el buen gusto de pasarse por el forro las opiniones médicas y esperó un par de días para nacer el 23 de Abril, Día del Libro y de San Jorge, no se me ocurre mejor fecha.
Desde entonces hasta ahora hemos hecho mil cosas, mil guiones, mil personajes y nos hemos reído mucho más de mil veces, aunque también hemos pasado por momentos tristes y hemos llorado todos juntos, como debe ser (María, Rosa, Alejandra y yo misma lo sabemos).

El año pasado el tema fue "Salinas, un pueblo de cuento", y se invitó a participar en la distancia y gracias a internet, a los Salineros por el mundo, entre los que ahora me incluyo. Además se nombraron "Salineros de honor", Juan Luis, de El sueño de Morfeo, un tío absolutamente encantador y entusiasta, y Seamus Heaney, el primer Nobel de Literatura irlandés, poeta y entrañable que pasó muchos de sus veranos en familia en Salinas.
En Abril de 2013 tocamos el cielo cuando nos encontramos con la sorpresa más increíble del mundo. Heaney vino a Avilés a un acto en el Centro Niemeyer y decidimos hacerle un homenaje en la biblioteca, a nuestro estilo, casero, loco y desenfrenado.
No nos podíamos creer lo que pasaba cuando, minutos antes de empezar, nos dijeron que estaba allí, que venía a vernos. Decir que nos temblaban las piernas es poco, nos queríamos morir. Una cosa es hacer el bobo entre amigos y otra esto y, sobre todo, queríamos que nos saliera perfecto por él, queríamos sobre todo que le gustase y se divirtiera.
Por suerte Rosa le había enviado un librito con el guión en español y en inglés, los dibujos que los niños le habían hecho y otras cosas, así que pudo seguir el hilo, más o menos, porque somos las reinas de las morcillas, es nuestro estilo.
Y creo que lo conseguimos, lo pasó muy bien, se rió, se emocionó y hasta le cayó alguna lagrimita, igual que nos pasó a todos los que estuvimos allí.
Desgraciadamente unos meses después nos dieron la triste noticia, nuestro pequeño homenaje fue el último que pudo recibir.
Las madres, padres y niños de la biblioteca decidieron darle una despedida como creyeron que a él le gustaría, sencilla y con mucho cariño.
Ahí yo no pude estar pero sí se leyeron las palabras que cada uno de nosotros quisimos decirle y nunca, jamás, olvidaré aquella tarde mágica en la que hicimos reír a todo un Nobel.
Se ha derrumbado los puentes, se han roto las cadenas que enlazaban los dos mundos. ¿Cómo encontraré los versos para despedir los versos?. Todo la lluvia asturiana es poca para llorarlo, nuestro poeta, el amigo, el salinero entrañable. Ahora es el viento que sopla desde su Irlanda, la poesía está en el aire, Seamus Heany sigue aquí, esta vez para quedarse. 

Con todo mi cariño y mi más profunda admiración para alguien que fue más grande como persona que como Nobel. (El único capaz de derretir el gélido corazón de la malvada Carraspia) 
Hoy me ha mandado Rosa el video que se grabó, casero, sin cortes y sin censura, como todo lo que hacemos en esa casa que también es la mía. Así que os lo dejo aquí porque en este blog hablo de cosas que me pasan y ¡ESO ME PASÓ, HAY PRUEBAS GRÁFICAS!. (De no ser así no me lo creería ni yo). Por cierto, la hermosa dama que sale al principio del video saludando a Seamus y familia es mi tía, un beso enorme para ella, te quiero.

11 comentarios:

  1. Tal como fue... Ni te sobra ni te falta ni un punto ni una coma. Lo mejor que nos transmitió Heaney fue su grandeza humana; no es una primicia, es una de las apreciaciones más frecuentes que encuentras cuando lees sobre él y te topas con testimonios de primera mano. Un beso para él y otro para ti y para Hijo.
    Banguina.

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    1. Como me gusta verte por aquí prima, aquel día nos quedamos tanto rato comentando "la jugada" que se nos hizo tardisimo y los niños cenaron a base de pinchos. Madres desnaturalizadas donde las haya, lo echo de menos. Un besazo

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  2. Un gran hombre, un gran momento y una bruja pistonuda.

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  3. Igual que lo eres tu, con o sin Nobel,. También echó en falta mis ratos contigo, se ve que mis buenos recuerdos van asociados a andar de bares, como buena asturiana.

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  4. Mi querida bruja, recuerdo aquel día por mi blog.
    Quiero decirte, hablando de lectura, que Lucía ya se sabe el cuento del Pollo Pepe y que en cuanto está en casa me lleva de la mano para que se lo dé, le falta una pata al pobre, pero no se ha perdido, cada vez que lo abre coloca la pata en su sitio y me mira para que le repita lo guapa que es.

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  5. Ja, ja, es que es un clásico imprescindible. Antes de Hijo yo no tenía ni idea de quien era el tal Pepe, pero ahora no hay padre, madre o abuela que no lo conozca como si fuera de su propia familia. Me alegro que le guste, y lo de la pata es el destino inevitable de los cuentos para los más pequeños, Hijo tiene roida una esquina de su primer libro favorito "Ardilla tiene hambre", y a él por lo visto también le entraba cuando lo tenía cerca.

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  6. Mi querida Carraspia: he leído con verdadera emoción el relato sobre Seamus Heaney, su increíble visita a nuestra biblioteca y tus andanzas en estos años pasados como estupenda mamá colaboradora...Es un verdadero lujo tenerte, incluso ahora en la distancia, difundiendo nuestra labor de animación a la lectura. Gracias por lo hecho, por lo que está por hacer (pues ésta será siempre TU BIBLIOTECA)...Gracias de corazón. TE QUEREMOS, CARRASPIAAAAAAAAAAAAAA...
    Desde la Biblioteca de Salinas, CON AMOR.
    Rosa

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  7. Gracias a vosotros por dejarme explotar esa vena dramática tan característica de las Rodríguez, me lo he pasado, y me lo sigo pasando, fenomenal. Yo también os quiero a todos, un besazo desde allende los mares.

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  8. ¡Qué impresión! ¡Me has dejado alucinada, anonadada, estupefacta.....! Me paso el día entre niños de seis a ocho años. Leer es uno de nuestros retos y nuestras pasiones. Y cuando digo pasión, digo pasión de la buena, como todas las pasiones, tormentosa, loca, desenfrenada,... y, a pesar de todo, no estamos dispuestos, a vivir sin ella. ¡Y yo sin saber que eres la bruja Carraspia! ¡Esa a la que acompaña en actitud amigable, nada más y nada menos que Seamus Heany! Me faltan los adjetivos, me quedo sin palabras.......................................................

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  9. Pues ya somos dos. Si te interesa la animación a la lectura en la biblio hemos hecho proyectos muy interesantes, siendo finalistas del premio María Moliner, puedes ponerte en contacto con Rosa, dile que vas de mi parte y ella te contará encantada todo lo que se hizo. Se llegó a multiplicar por tres el número de libros prestados y leidos.

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  10. Y en los subtítulos puedes ver que, justo antes de dar las gracias, dice I love that lady. ¡Y ESA SOY YO!.

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